RAdio Dolorres
Home / Noticias / El vivir el Covid19 como enfermedad y sus secuelas

El vivir el Covid19 como enfermedad y sus secuelas

El médico dolorense Gustavo Cutiller fue uno de los vecinos afectados por el Covid 19, en su caso en forma severa, a tal punto que estuvo tres meses en coma y con respirador.

Este domingo el diario “El Día” de La Plata publicó una breve entrevista, donde Cutiller cuenta de los trastornos de orden psicológico y neurocognitivo que la enfermedad o la larga internación le dejaron como secuela, indicando que a raíz de ellos se encuentra en tratamiento psiquiátrico y con terapista ocupacional.

“Algunos de los síntomas más duros los fui superando, pero otros persisten”, señaló el médico, a la par que destacaba los avances logrados en los últimos meses.

En la mencionada entrevista resaltaba el “gran estado confusional” que tuvo al despertar, que tenía episodios de irritabilidad. “En cualquier momento me peleaba con una enfermera, con un médico” dijo, agregando que con el tiempo eso había pasado, pero dejando lugar a síntomas de depresión. “Tenía un profundo desinterés por la vida” señaló, lo que dijo lo había motivado a iniciar un tratamiento con antidepresivos que aún sigue.

En cuanto a los trastornos neurocognitivos señalo que había quedado afectada la atención. “Intentaba leer un diario y podía retomar seis veces el mismo párrafo; leía sin lograr comprender, entonces tenía que releer. Del mismo modo me cuesta más trabajo que lo habitual seguir un libro o incluso la trama de una película”, indicó, al propio tiempo que anunciaba su interés en retomar su trabajo mientras paralelamente busca superar las secuelas físicas que le dejó el coronavirus, “la principal, la dificultad para caminar” resaltó.

 

COVID y trastornos mentales

Para poder ahondar sobre las secuelas psiquiátricas que había señalado el Dr. Cutiller, contactamos a otro dolorense también médico, el Dr. Pedro Rafael Gargoloff, quien nos envió este análisis puntual para Diario Compromiso.

“Hay numerosas evidencias que las personas que requirieron internación en unidades de terapia intensiva por COVID, muy particularmente quienes sufrieron complicaciones con periodos de cuidados extremos y coma farmacológico prolongado, presentan críticas consecuencias psíquicas y físicas, varias persistentes y últimamente observable incluso en adultos jóvenes. Muchas de estas personas podrán recuperarse parcial o totalmente, pero otras no lograrán los cambios deseados.

No está claro aún si las secuelas se deben a la severa infección por COVID, al coma farmacológico o al estrés psíquico luego de la recuperación al tomar conocimiento los pacientes de haber estado en una situación de altísimo riesgo de vida. Destaco este pronóstico tan serio e incierto no para infundir temor, sino pretendiendo estimular cambios en aquellas personas que omiten intencionalmente cumplir las medidas de prevención, ya no focalizando en la salud comunitaria sino de la propia.

Las secuelas en la salud mental abarcan una amplísima variedad de manifestaciones, desde síntomas aislados hasta verdaderas enfermedades mentales en quienes nunca las sufrieron, como depresión, trastornos de ansiedad y fobias severas, entre otros.

¡Cuáles son síntomas? Los más comunes son ansiedad, angustia, tristeza, incapacidad para sentir placer, fobias, pérdida de los intereses habituales, disminución de la concentración y propensión a olvidos de hechos recientes con menor rendimiento intelectual, malestares físicos asociados a la ansiedad como dolor de cabeza, mareos o sensación de falta de aire, sentir pánico y hasta de perderle sentido a la vida, insomnio, y prolongados despertares durante la noche.

Las preguntas que nos hacemos son varias, principalmente ¿por qué algunos tienen mayor capacidad para recuperarse del COVID?

Se sabe que depende de muchos factores, siendo uno de los más relevantes la resiliencia, esa capacidad para recuperarse de experiencias difíciles y repentinas ante amenazas críticas o fuentes importantes de estrés físico y/o psíquico. En las personas resilientes se distinguen características comunes: aceptan la realidad de manera inquebrantable, tienen la habilidad para adaptarse a cambios vitales significativos y creen profundamente que la vida está llena de sentido, poseen proyectos de vida que sostienen en el tiempo, además de otras fortalezas dadas por sus satisfactorias interacciones sociales y sus fuertes y persistentes relaciones con familiares y amigos.

Dada la alta frecuencia de enfermedades psiquiátricas entre los trabajadores de la salud, las evidencias científicas sugieren las siguientes medidas: 1) entrenamiento en resiliencia y reducción del estrés, 2) atender las necesidades básicas de los médicos, 3) capacitación especializada para los cambios en las nuevas tareas por la pandemia, 4) reconocimiento y comunicación clara del liderazgo de profesionales de la salud, con intervenciones de apoyo social y de pares y 5) provisión de programas de apoyo a su salud mental.

El desafío será entonces cómo fomentar y potenciar la resiliencia en tiempos de COVID, especialmente en los profesionales de la salud, para que casos como el que padeció el querido colega dolorense que acompaña esta nota, evolucione igual que él, favorablemente hacia una recuperación cierta y gradual, tal que conduzca al estado previo a la enfermedad.

Diario de Dolores – Compromiso

About Redactor

Check Also

“Sol de Mayo” fue el primer Almacén de Ramos Generales de la zona

A fines del mes de junio pasado dábamos cuenta que en el marco del ciclo …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


[lbg_audio5_html5_shoutcast settings_id='1']