RAdio Dolorres
Home / Noticias / El Juez Federal Ramos Padilla fue quien procesó a los miembros de la “Triple A” que son juzgados en Bahía Blanca

El Juez Federal Ramos Padilla fue quien procesó a los miembros de la “Triple A” que son juzgados en Bahía Blanca

A partir de este lunes en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca se juzgará a cuatro miembros de la organización criminal paraestatal “Triple A”, quienes están imputados de los delitos de “homicidio y asociación ilícita”, en el marco del Terrorismo de Estado desplegado a partir de 1974 por las fuerzas armadas en connivencia con sectores civiles.

Los procesados son Roberto Aceituno, Juan Carlos Curzio, Héctor Ángel Forcelli y Osvaldo Omar Pallero, por los delitos de “homicidio y asociación ilícita”, mientras que el quinto imputado, Héctor Oscar Chisú, falleció antes de llegar a juicio y se declaró extinta la acción penal en su contra.

Por su parte Roberto Aceituno lo será también por el asesinato del militante popular David Hover “Watu” Cilleruelo, quien era secretario de la Federación Universitaria del Sur y militante de la Federación Juvenil Comunista, y quien el 3 de abril de 1975 recibió un disparo en la cabeza en un pasillo del ala de Ingeniería de la UNS (Universidad Nacional de Sur), cuando se encontraba junto a otros compañeros convocando a alumnos para una asamblea de delegados de Centros de Estudiantes con el fin de revalidar las autoridades de la Federación Universitaria que conducía.

Sobre estos casos este Diario publicó dos notas en 2017, atento que el procesamiento de los que hoy serán juzgados había sido dispuesto por el Juez Federal Dr. Alejo Ramos Padilla, cuando en 2015 se encontraba subrogando el Juzgado Federal nº 1 de Bahía Blanca.

Decía el Dr. Ramos Padilla en su resolución, que entre los años 1974 y 1975 había actuado en la ciudad de Bahía Blanca una asociación de personas de carácter permanente y de formación parapolicial denominada Triple A, “conformada para la comisión de hechos ilícitos indeterminados constitutivos de lesa humanidad, como parte de un plan sistemático y generalizado de persecución y eliminación e intimidación de opositores políticos y de la sociedad para imponer sus ideas y combatir las ajenas por la fuerza o el temor”.

Que sin perjuicio del examen particular de la organización criminal que actuaba en Bahía Blanca, entendía importante poner de resalto que durante ese período se había desarrollado en nuestro país “un plan de exterminio a nivel nacional, que consistía en la persecución y eliminación sistemática fomentado, dirigido y coordinado desde los estamentos más elevados del Estado Nacional, de toda actitud de oposición a las políticas e intereses representados por los sectores de poder establecidos, el que se llevó a la práctica a través de diferentes células terroristas de actuación paraestatal con acceso a armamento y diferentes medios logísticos”.

Señalaba también el Dr. Ramos Padilla en aquella resolución, que en “términos meramente cuantitativos…, el accionar de estos grupos parapoliciales se llevó la vida de forma violenta de más de 1.000 personas; asimismo, se cuentan más de 700 privaciones de la libertad y posteriores desapariciones y medio centenar de secuestros de personas que luego fueron liberadas, además de innumerables actos de intimidación pública, amenazas, atentados e intentos de homicidios, etc. por todo el territorio nacional; lo que demuestra que se trataba de una organización de gran alcance y que produjo enormes daños y sufrimiento más allá las diferencias que pudieran existir en cuanto número exacto de víctimas”.

Y agregaba, que se había podido “corroborar los estrechos vínculos entre el accionar de las diferentes organizaciones paraestatales en todo el país que funcionaron durante esos años, no sólo a partir de la identidad en los modos de ejecución de sus maniobras (…) sino especialmente como consecuencia de los apoyos y colaboraciones mutuas en la realización concreta del plan represivo…”. Que había existido una “clara continuidad en el plan represivo ilegal entre este período y aquel iniciado a partir del golpe de estado del 24 de marzo de 1976”, que las organizaciones para-estatales que habían actuado con el consentimiento de algunos estamentos del estado en las etapas previas al golpe, habían continuado con similares acciones criminales después del golpe de estado, y que en algunos casos, como había ocurrido en Bahía Blanca, “algunos de sus miembros pasaron a formar parte de los cuadros de inteligencia de la dictadura militar”.

Al respecto señalaba el Magistrado, que el grupo de la Triple A con actuación principal en esa ciudad estaba dirigida por el entonces Diputado Nacional y Secretario de la CGT Bahía Blanca y por el entonces Rector Interventor en la Universidad Nacional del Sur, “en calidad de Jefes y Organizadores“. Que la organización que el menos estaba integrada por las personas imputadas en esa causa, la que “estaba amparada y provista de recursos materiales y de información… por la estructura paraestatal que funcionaba a nivel nacional y también utilizando las estructuras del Estado Argentino…”. Y que entre los medios con que contaban para llevar adelante su plan criminal no sólo estaban los recursos financieros, agentes estatales, espacios y vehículos de pertenencia pública y de la C.G.T. local-, sino que tenían información suministrada por las agencias de inteligencia estatales y la provisión de armamento por parte de agentes del Ejército, el accionar coordinado con fuerzas de seguridad, “que garantizaba impunidad a sus acciones…”.

Sobre las acciones llevadas adelante por “la Triple A” a nivel nacional y de “la que tomaron parte, cooperaron y ayudaron a su formación y mantenimiento a nivel local los imputados” en esta causa, resaltaba que había contribuido a través de los distintos hechos ilícitos a poner en peligro la vigencia de la Constitución Nacional.

Y luego de analizar múltiples testimonios y abundante prueba documental, el Dr. Ramos Padilla resolvía procesar con prisión preventiva a Raúl Roberto Aceituno “por haber formado parte como miembro de una asociación ilícita conformada para la comisión de hechos ilícitos indeterminados constitutivos de Lesa Humanidad, en concurso real con el delito de Homicidio calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, en calidad de coautor; a Héctor Oscar Chisú (fallecido posteriormente), por haber formado parte de la misma asociación ilícita, “en concurso real con el delito de intimidación pública”, en este caso como coautor; A Juan Carlos Curzio, como miembro de la asociación ilícita; A Osvaldo Omar Pallero y Héctor Angel Forcelli, también como miembros de esa asociación ilícita, disponiendo asimismo el Juez embargos millonarios a cada uno de los procesados, rechazando al propio tiempo un “planteo de prescripción” que había formulado el Defensor Oficial que asistía a Curzio, Forcelli y Pallero.

Es de destacar que la Cámara Federal de Bahía Blanca ese mismo año confirmó los procesamientos dispuestos por el Dr. Ramos Padilla, y que ahora, cuatro años después, en el juicio oral se podrá conocer la verdad procesal.

Diario de Dolores – Compromiso

About Redactor

Check Also

6 pacientes recibieron el alta ayer

    La Secretaría de Salud de Dolores informa que no se recibieron resultados de …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


[lbg_audio5_html5_shoutcast settings_id='1']